Noticias | 5-8-2016

“Fue un llamado a cada uno de nosotros”

Por el Rab. Abraham Skorka

El rabino Skorka, que estuvo con Bergoglio en Auschwitz, explicó así el silencio del Papa
NOTA: www.lanacion.com.ar - 30 de julio de 2016
OSWIECIM, Polonia (De una enviada especial).- Abraham Skorka, el rabino porteño amigo del Papa, estuvo ayer presente en la conmovedora visita de Francisco al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. “Usted venga”, le dijo el Papa cuando lo llamó por teléfono para su cumpleaños, como siempre, el 5 de julio pasado. Y Skorka cumplió, invitado por la delegación de judíos de Polonia que estuvo presente en el evento, encabezada por el gran rabino de Polonia, Michael Schudrich.
“Más allá de mi amistad con el Papa, me invitaron porque mis padres nacieron en Polonia: mi mamá, en Lodz, y mi papá, en Koinske”, contó Skorka a LA NACION. El rabino destacó la trascendencia del silencio que Francisco mantuvo en el campo de concentración, el mismo que también quiso ante el memorial del genocidio armenio, en Ereván, el mes pasado, y cuando visitó el cementerio italiano de Redipuglia en el primer centenario de la Primera Guerra Mundial, en septiembre de 2014.

“Podemos decir muchas cosas del silencio del Papa. Por ejemplo, que hay una cacofonía de sonidos que nos aturde constantemente, y en un lugar tan significativo como éste, el silencio es un llamado a cada uno de nosotros: «Por favor, no llenemos el espacio con voces que no son significativas, para escuchar la voz de la conciencia de este lugar»”, dijo. “En este lugar del sin sentido de la humanidad, el Papa optó por enseñarle a todos que es imposible hablar, porque hay que escuchar la voz de la conciencia y la voz de Dios”, agregó.
“Hay silencios que no dicen nada, que se cierran en sí mismos. Este silencio, en cambio, es trascendente. Lo que el Papa quiere hacer es gritarle a la humanidad, exclamarle a la humanidad, a través del silencio”, indicó Skorka. Destacó, además, que no hay que olvidar que lo que el Papa piensa del Holocausto lo expuso hace tiempo en el libro que escribió junto con él (Sobre el cielo y la tierra), cuando era arzobispo de Buenos Aires. “Entonces dijo que todos los genocidios del siglo XX son importantes, aunque resaltó que el Holocausto es particular porque quisieron exterminar la condición judía, que es un pueblo que mantiene un pacto con Dios. Y que con cada judío que se exterminaba era una cachetada a Dios”, recordó.
¿Qué sintió al ver a su amigo vestido de blanco al pisar ese campo de concentración del que tanto habían hablado en el pasado? “Un sentimiento dual”, contestó Skorka.
“Por un lado, me emocionó muchísimo, porque cada uno lleva algo del otro en el corazón -agregó-. Por otro, me hubiera gustado abrazarlo, porque tantas veces hablamos de Auschwitz”.

Benei Tikva · Sinagoga Leo Baeck · secretaria@beneitikva.org.ar

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